EL TRABAJO GRUPAL
Desde mi experiencia en el trabajo grupal, he descubierto que hay un nivel oculto en cada encuentro, una escena que subyace a lo que se dice y se hace. A través del grupoanálisis y el psicodrama, he explorado cómo los vínculos y las dinámicas colectivas influyen en el proceso terapéutico. Me interesa especialmente la fusión de ambas metodologías, ya que permite acceder tanto a los aspectos conscientes como a los inconscientes de los participantes. Al crear espacios donde las evocaciones y los símbolos emergen de manera espontánea, podemos comprender mejor los patrones grupales. En este texto, comparto mi perspectiva sobre cómo esta combinación facilita una exploración profunda de la escena oculta del grupo.

Trabajando la Escena Oculta del Grupo.
El grupoanálisis es una teoría y práctica creada por S.H. Foulkes y sus colaboradores, enfocada en la psicoterapia de grupo. Esta teoría integra aspectos del psicoanálisis, la psicología social y la dinámica de grupos, destacando la importancia de las relaciones entre los miembros y el grupo en su conjunto. Todos estos aspectos nos aportan una comprensión y manejo de los fenómenos grupales latentes que se encuentren en ese momento. Las lecturas del grupo como un todo, la comprensión de su proceso, el abordaje del “aquí y ahora”, la asociación libre, las partes simbólicas y los diferentes roles que asumimos nos unen y conectan al grupo. Por otro lado, el Psicodrama nos facilita la comunicación grupal y nos otorga rapidez, espontaneidad y creatividad pudiendo hacer saltos de lo verbal a lo corporal fusionando así, la técnica grupoanalítica con el psicodrama.
Desde la perspectiva de la dinámica de grupo y su análisis, entendemos la importancia de trabajar con las configuraciones que se dan en el grupo. Ya que, en determinados momentos la atención a lo que dice, hace o calla una persona en el contexto grupal, adquiere un significado importante en la relación grupo-individuo.
Es en este lugar donde me resuena con fuerza una frase de Foulkes (1964) “Porque eso que dice alguien no le pertenece solo a él, sino que viene posibilitado por algo que se transmite desde el resto del grupo”. Es muy significativa la articulación entre lo que una persona expresa en relación con sus grupos de pertenencia y figuras de apego significativas, lo que recogen o callan el resto de las personas del grupo y lo que proviene del contexto en el que este grupo está elaborando a fondo.

La fusión del psicodrama y el grupoanálisis crea una metodología poderosa que combina la acción del psicodrama con la comprensión profunda de las dinámicas grupales y sus procesos. Esta integración puede ofrecernos un enfoque terapéutico rico y multifacético, capaz de abordar tanto los aspectos conscientes como los inconscientes de los individuos y del grupo.
Estas intervenciones combinadas nos ayudan con interpretaciones que conectan el material inconsciente revelado durante las sesiones de psicodrama con las experiencias conscientes y las dinámicas grupales. Ayuda a señalar patrones recurrentes y cómo estos reflejan procesos intrapsíquicos e interpersonales. Además de proveer un espacio seguro donde los miembros se sientan escuchados y apoyados durante las representaciones dramáticas y las discusiones grupales.
Acompañados a su vez, de los paradigmas del psicoanálisis donde todo lo que decimos viene empapado de elementos personales proyectados. Las respuestas en la conversación provienen de lo que nos provoca o activa aquello que escuchamos a modo de proyecciones, identificaciones proyectivas, introyectivas, negaciones, etc.
Por último no sería justo para este trabajo dejar sin nombrar una inspiración como es la lectura del libro de Charlotte Beradt (2003) de los sueños en la Alemania Nazi y de Gordon Lawrence (2005) con su técnica de Social Dreaming en la que propone una nueva función social de los sueños (Neri, 2001): los participantes de un grupo de Social Dreaming, a través del relato de sus sueños, pueden explorar en la complejidad de su contexto, y producir cambios y transformaciones en el propio grupo como de su entorno. Una vez dadas las instrucciones de cómo funciona una sesión de Social Dreaming, el grupo crea una “matriz de sueños”, nombre que se da al espacio contenedor de los sueños y asociaciones del grupo, donde es el grupo el sujeto que crea.
La práctica grupal
En Centro Valeris hemos realizado desde el 2023 tanto talleres como grupos continuados con este formato y modelo. El resultado en los grupos que hemos aplicado este dispositivo, tanto online como presencial, ha sido muy enriquecedor y ha puesto de manifiesto una fotografía de conflictos internos que afloran en el trabajo con el co-inconsciente grupal al compartir sus escenas en una cadena de evocaciones.
Este modelo grupal está diseñado para realizar un acercamiento a través de la escena oculta del grupo, a todo lo invisible que anida en nuestro inconsciente. Para ello nos servimos de un modelo grupoanalítico con saltos psicodramáticos, de lo verbal a la acción, buscando una guía hacia la comprensión de los emergentes grupales y acercarnos a una visualización de los aspectos subyacentes latentes.
Realizamos un caldeamiento específico acercándonos a tres círculos de conexión que hemos denominado libremente: “Círculo Consciente Individual”, “Círculo Consciente Grupal” y el tercero es el que se crea en la propia matriz de las evocaciones, directamente conectado con el inconsciente colectivo. Este caldeamiento progresivo pretende a los participantes moverse gradualmente desde la consciencia individual a la colectiva del grupo hacia la exploración de su inconsciente individual y finalmente al inconsciente colectivo. De esta manera intentamos propiciar una transición suave y profunda, preparando a los participantes para la matriz de las evocaciones.
Emulando la técnica de la matriz de sueños de Lawrence, generamos una matriz propia, donde las evocaciones de las personas participantes generan una cadena de evocaciones emergentes, también sensaciones corporales, recuerdos y fantasías, escenas de películas, de novelas y cuentos. Todo este contenido emergente crea una atmósfera grupal, llena de símbolos y escenas cargadas de significado. Una vez que la matriz se cierra, el grupo trabaja con algunos de los contenidos emergentes que más les han resonado, creando pequeñas viñetas y/o escenas sociodramáticas.
A fin de profundizar de un modo activo en los contenidos que emerjan desde el grupo, también se trabaja desde una perspectiva psicodramática. Para facilitar la cohesión grupal e intensificar la experiencia de tele grupal, y por tanto el insight, se propone la interacción a través de trabajo corporal con personajes/roles primitivos, más cercanos a la emoción, la espontaneidad. Tras la acción, el grupo comparte desde otro plano lo vivido y experienciado en la matriz, es en este espacio donde podremos compartir ¿donde lo hemos vivido? y ¿cómo lo hemos vivido?

Andrés Osés Vega (Director Centro Valeris)